Apologética

Antes de iniciar la argumentación bíblica, tenemos que hacer una profesión de Fe: Creemos, con la Iglesia, que sólo Dios es fuente de poder, que sólo él es Sanador, que sólo Dios es fuente de salvación, que sólo Dios merece Adoración.

Creemos que adorar la criatura en lugar del Creador es un pecado abominable de idolatría y que este Dios a quien adoramos y rendimos nuestra voluntad es el Dios de Israel, revelado por Jesús el Señor y entronizado en nuestra vida por medio del Espíritu Santo. Despejada toda duda sobre una supuesta conexión "babilónica"1  del autor de este escrito, pasemos al tema.

Los objetos que sanan, o mas bien, el que Dios sane a través de objetos no está vetado por las Sagradas Escrituras, antes bien, lejos de condenar estos rasgos de la Piedad Popular Católica, para sorpresa y espanto de nuestros hermanos "del otro lado", se puede mostrar que todas estas prácticas están en la Biblia y en ella tienen su procedencia.

EL AGUA DE LOURDES

Lourdes es una localidad del suroeste de Francia, en el departamento de los Altos Pirineos, al pie de los Pirineos. Allí fue donde la Santísima Virgen María se apareció a una niña llamada Santa Bernardette, y entre varios mensajes de conversión y de oración le pidió que excavara en la tierra de donde surgió un manantial del que hasta hoy surge agua común sin cesar un minuto, el cual es un Sacramental por la bendición del Ministro Católico.Desde esa época cientos de personas han sido sanadas al sumergirse en estas aguas. ¡Idolatría! claman nuestros hermanos protestantes.

¿Qué contestarles? Ante todo debemos llevarlos a II Reyes 5, 14 donde vemos a Naamán bañándose en las aguas del Jordán por indicación del Profeta Elíseo y sanándose: Entonces Naamán descendió y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la orden del Profeta; y su carne se volvió como la carne de un niño.

También el Evangelio de San Juan 5, 4 nos narra como en el Israel de la Biblia, las personas se bañaban en una piscina (tal como en Lourdes) y eran sanadas por el contacto de las aguas; veamos: porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua y el que primero descendía al estanque, después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad.

Como vemos, nuestra práctica de piedad de Lourdes tiene el más puro antecedente Bíblico, definitivamente a nadie se le ocurriría clasificar al Profeta Elíseo de "Idólatra"; ninguno de sus contemporáneos pensó que esta curación por el agua del Jordán mermaba la Gloria de Dios, más bien se la daba y aumentaba, pues era el mismo Dios el que sanaba a través de esta agua. Pues así hermanos ocurre con Lourdes, lejos de mermar la Gloria de Dios, se la da en las sanaciones físicas y espirituales de conversión a Jesús que allí ocurren. Gloria a Dios que Lourdes es la heredera del Jordán de Eliseo. 

LAS RELIQUIAS DE LOS SANTOS

Este es otro punto de espanto y ansias iconoclastas2  de nuestros hermanos protestantes. Desde la época de los Mártires (todos ellos católicos, a falta de otra Iglesia existente en esa época), la Iglesia le ha dado reverencia especial a esos cuerpos que sirvieron en su momento de testimonio de fidelidad a Jesús y su Evangelio; más tarde esta reverencia se le dio también a los cuerpos de los Santos que en su momento fueron ungidos en el Bautismo como morada del Espíritu Santo y que actualmente alaban al Cordero delante del Trono de Dios. Así surgen las Reliquias que existen en algunas de nuestras Iglesias a las que muchos fieles atribuyen sanaciones milagrosas. 

¡Horror! dicen nuestros hermanos protestantes, "eso sí no es Bíblico, es… ¡babilónico!". Pues bien queridos hermanos, apresten a abrir sus Biblias Reina Valera3 y busquen II Reyes 13, 20-21, dice así: Eliseo murió y lo enterraron. Y como año tras años bandas de ladrones moabitas invadían el país, en cierta ocasión en que unos israelitas estaban enterrando a un hombre, al ver que una de esas bandas venía, arrojaron al muerto dentro de la tumba de Eliseo y se fueron. Pero tan pronto el muerto tocó los restos de Eliseo, resucitó y se puso en pie.

Pues bien, ¿qué les parece? El mismo Eliseo que nos ayudó a demostrar la Escrituricidad del Agua de Lourdes, nos sirve para autenticar las reliquias… ¿será Eliseo Católico? ¿Se podrá acusar a un profeta con el espíritu del Profeta Elías de Idólatra? ¿Condena la Biblia que los huesos de Elíseo no solo sanaran, sino que, además, revivieran un muerto? ¡Pues claro que no! He aquí el antecedente y la justificación Bíblica de nuestras reliquias, que si bien los huesos de Elíseo no estaban expuestos a veneración, nadie puede negar que tenían la virtud de sanar.

 IMÁGENES MILAGROSAS

En su empeño por rescatar nuestras almas de "babilonia", estos buenos hermanos se rasgan las vestiduras ante la situación de que algunos católicos, generalmente gente humilde de pueblo, creen que por la oración hecha a DIOS delante de una imagen se pueden sanar.

¡ESPANTO! exclaman airados, la Iglesia está llena de idólatras rezadores de imágenes de palo… ¿Qué decir? 

Pues los remitimos a Números 21, 8-9. En este episodio Bíblico, el Señor Adonai manda serpientes que mordían a Israel por sus pecados y estos morían; el pueblo acudió a Moisés y este a Dios: y el Señor le dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla en un asta y cualquiera que sea mordido por una serpiente mire a ella y vivirá, Moisés hizo una serpiente de bronce, la puso en un asta y cuando alguna serpiente mordía a alguno miraba a la serpiente y vivía.

¡Pues aquí está! Nada más y nada menos que el mismo Señor manda hacer una imagen de "algo que camina sobre la tierra". ¿Contraviene el Señor lo mandado por Él en el Sinaí? ¡No! 4, más aún, manda a que se mire a esta imagen y -lo aseguran la Biblia y el mismo Señor- que el que miraba la imagen se curaba. 

Algunos hermanos rebatirán que esa serpiente era prefiguración de Cristo en la cruz… es cierto, muy Teológico, pero para en esa época no se sabía. Eso lo sabemos tú y yo, tres mil años después. Para el Israelita del Desierto era solo mirar una imagen que sanaba. Nosotros Pueblo Católico sabemos muy bien que SOLO HAY UN DIOS y que es Espíritu y que a Él solo se le da la adoración, es preocupación de la Iglesia hacer llegar este mensaje al Pueblo, pero tenemos un antecedente Bíblico muy claro de que hay imágenes por las cuales Dios bendice a su pueblo y no tenemos dudas, ni nos faltan versículos bíblicos.

TOCAR EL MANTO DE ALGUNA IMAGEN, PRENDA PERTENECIENTE A UN SANTO Y SER SANADO. 

Este es otro punto en disputa con nuestros hermanos protestantes, nos acusan de "toquetear" imágenes y mantos al igual que otras prendas de personas santas, cosas que, igualmente, parecen demasiado babilónicas para ellos; es una pena pues tenemos base bíblica, y muy cercana a ellos para afirmar que el Señor utiliza estos objetos para sanar. Se trata nada menos que de San Pablo, de él dice: HECHOS 19, 11-12; Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que bastaba aplicar a los enfermos los pañuelos o ropas que él había usado para que las enfermedades se fueran de ellos y los espíritus malos salieran.

Acá lo tenemos y bien claro, un pedazo de tela perteneciente a San Pablo sanaba a los enfermos a quienes se le aplicaba. ¿Será San Pablo babilónico? No creo, Pablo era un siervo extraordinario de Dios que hubiera detenido esta práctica si hubiera visto algo malsano para la Fe en su amado Jesús.

Querido hermano, debemos tener claro que sólo Dios -como lo hemos dicho- es fuente de poder y digno de adoración, pero no podemos descartar la piedad simple de nuestros hermanos más pequeños que con Fe y devoción esperan de la misericordia de Dios en Lourdes, besando una reliquia, orando ante la estatua del Padre Pío o tocando el manto de la Virgen, esas prácticas están avaladas y testificadas en la Biblia.

Dios mira la intención y el corazón de los que a Él acuden con Fe y a algunos nos sana y nos convierte con el poder del Espíritu Santo y a otros por medio de una reliquia. Es el mismo Dios que a los Magos les habló por medio de una estrella y a los Pastores por medio de un Ángel, a ambos les habló con los signos que entendían. Lo más importante es el mensaje.  

Por tanto no nos dejemos engañar; dejemos que Dios nos sane como Él quiere y no nos privemos de su sanación, escuchando a charlatanes que carecen de fundamento y autoridad bíblica para hacerlo. Una imagen movida por Dios tiene más poder que un charlatán movido por la soberbia de poseer toda la verdad.

1 Conexión "babilónica", hace referencia a la idolatría de babilonia. 2 Iconoclastas, proviene del griego, eikon,'imagen'y kloein,'romper', y es el nombre que reciben todos aquellos que atacan el culto de veneración a las imágenes. 3 La Reina Valera, es un versión protestante de la Biblia. 4 Ver tema ¿SE PUEDEN TENER IMÁGENES? Edición N.23, Pág. 10-12