GÉNOVA, miércoles, 23 noviembre 2005 (ZENIT.org).-

« Los préstamos internacionales del Banco Mundial y del Fondo Monetario y aquellos de país a país ya son usura y deberían ser declarados ilegales », denunció el arzobispo de Génova, el cardenal Tarsicio Bertone. 

Lanzó el purpurado su advertencia hablando de la deuda de las naciones de baja renta en el congreso « Aún estamos en deuda, África no puede esperar », organizado por la Comisión diocesana Justicia y Paz en colaboración con Italia-África, el Ayuntamiento de Génova y la Fundación Justicia y Solidaridad. 

El domingo pasado se hacía eco « Radio Vaticana » de las palabras del purpurado en aquel marco: « La deuda de hecho se convierte en usura cuando daña el derecho inalienable a la vida, esto es, todos aquellos derechos que no han sido concedidos al hombre, sino que le pertenecen por naturaleza ». 

Subrayó igualmente la condena por parte de la Iglesia católica hacia la usura, definiéndola como « un homicidio indirecto cuando provoca la muerte favoreciendo miseria y pobreza ». 

Recordó que la deuda pesa 6 mil dólares sobre cada niño nacido en las naciones de baja renta y que la mitad del Producto Interno Bruto de aquellos países se utiliza en pagar los intereses. 

Dijo que los préstamos se hacen usura cuando violan el derecho a la vida y los otros derechos humanos básicos.

"Algunos tecnócratas, especialmente aquellos de multinacionales, el Banco Mundial y el Fondo Monetario (internacional), han impuesto condiciones inaceptables a las poblaciones pobres, como la esterilización forzosa y el cierre obligatorio de escuelas católicas", dijo.

Además manifesto que la enseñanza social de la iglesia requiere de un "Capitalismo democrático popular" que beneficie al número más grande de personas y que favorezca la creatividad económica y la sana competencia.

El cardenal Bertone, Arzobispo de Genoa, Italia, hizo los comentarios en una larga entrevista con la revista Italiana 30 Giorni (30 días), publicada el 9 de agosto.